Mallorca es el destino perfecto para una escapada corta porque concentra en muy poco espacio todo lo que buscas en un viaje: playas de aguas cristalinas, pueblos con encanto, naturaleza espectacular y una ciudad vibrante como Palma de Mallorca. En solo 3 días puedes combinar cultura, relax y gastronomía.
Aquí te dejo el mejor de los itinerarios para conseguirlo ⬇️⬇️
No es ningún misterio que las islas baleares suelen tener un coste más alto en cuanto al alojamiento, por ello, para ahorrar un dinero y tener una de las mejores ubicaciones a la hora de movernos por la isla, recomiendo quedarnos en los alreddores de Palma (El Arenal, Cala Major, Santa Catalina).
Te recomiento empezar este viaje visitando la capital del Mallorca. Una gran opción en estos caso es contratar un freetour. Imprescindible que incluya la Catedral de Palma (La Seu) y el Palacio Real de la Almudaina por fuera. Esta siempre me parece la mejor manera de descubrir rincones y pasear sus calles medievales.
Te recomeindo además visitar algun patio mallorquí (algunos son gratis) y perderte en sus hermosas tiendas locales. Un calle preciosa es Paseo del Born y un barrio perfecto para acabar la tarde es el Barrio de Santa Catalina.
Además. Palma es el lugar perfecto para probar la comida local o tomar algo en sus originales bares temáticos. Mis recomendaciones personales son:
Mi recomendación para el siguiente día es pases la mañana y/o hagas un picinic en alguna de las calas impresionantes que ofrece Mallorca, de camino a nuestro siguiente destino.
Cala Deià
Cala Banyalbufar
Cala Estellencs
Valldemossa
Aquí el plan es pasear sin rumbo:
Sóller
Qué ver:
Para el tercer día te propongo explorar el norte de la isla, que tiene una personalidad totalmente diferente: más verde, más tranquilo, y con algunos de los paisajes más salvajes de Mallorca.
Pollença
Un pueblo encantador con mercado los martes. Lo más fotogénico es subir los 365 escalones del Calvari al amanecer o a primera hora para tener las vistas para ti solo, con el pueblo y el valle abajo.
Cala Sant Vicenç
Uno de los secretos mejor guardados del norte: tres calitas gemelas de agua casi transparente, mucho menos masificadas que las del sur.
Alcúdia
Cap de Formentor
El extremo más septentrional de la isla. La carretera en sí ya es espectacular, con acantilados de vértigo. Ojo: en temporada alta cierran la carretera a coches a partir de las 10h y hay que ir en shuttle, así que conviene llegar antes. Las vistas desde el faro al atardecer son absolutamente de otro nivel.
💧 El agua del grifo
El agua corriente en Mallorca es potable, pero tiene un sabor bastante calcáreo por la composición del subsuelo. La mayoría de los locales beben agua embotellada. Si vas a cocinar o quedarte varios días, mejor comprarla.
🚗 Moverse por la isla
El coche de alquiler es casi imprescindible para sacarle partido a la isla, especialmente para las calas y los pueblos del interior. El transporte público existe pero es limitado fuera de Palma. Ojo con las restricciones de acceso en temporada alta: el Cap de Formentor y Sa Calobra cortan el tráfico privado a partir de cierta hora y hay que usar los shuttles oficiales.
🌊 Las calas del norte vs. las del sur
Las calas del norte (Formentor, Sant Vicenç, Canyamel) tienden a ser más salvajes, rodeadas de pinos y con menos infraestructura. Las del sur y sureste (Mondragó, Cala Pi, Es Trenc) son más accesibles y tienen arenas más finas y blancas. Las del oeste, cerca de Andratx, son pequeñas y espectaculares pero muy concurridas. No te olvides los escarpines para estar preparado para cualquier situación.
🏔️ La Serra de Tramuntana
La cadena montañosa que recorre el noroeste de la isla es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2011, reconocida no solo por su paisaje sino también por el sistema tradicional de gestión del agua: acequias, bancales y molinos que llevan siglos funcionando. Cuando vayas a Valldemossa o Sóller, estás atravesando este patrimonio.