Roma es una de esas ciudades que siempre sorprenden. Más allá del Coliseo, el Vaticano o la Fontana di Trevi, la capital italiana guarda rincones menos conocidos, perfectos para quienes quieren salirse del circuito turístico tradicional y vivir la ciudad de una forma más auténtica. Aquí te comparto algunos sitios escondidos de Roma que vale la pena visitar.
En la colina del Aventino, hay una puerta que parece simple, pero si miras por la cerradura verás alineadas tres maravillas: los jardines de la Orden de Malta, la cúpula de San Pedro y la ciudad de Roma. Es uno de los secretos mejor guardados y un lugar perfecto para una foto diferente.
En la colina del Aventino se encuentra este parque con vistas panorámicas espectaculares de la ciudad, incluyendo el Vaticano. Es un sitio perfecto para disfrutar de una puesta de sol lejos de las multitudes.
Un barrio que parece sacado de un cuento de hadas. No es muy grande, pero sus edificios son una mezcla de estilos modernistas, barrocos y medievales. Aquí encontrarás fuentes y fachadas llenas de detalles que hacen que cada esquina sea mágica
En la Via Veneto se encuentra esta cripta decorada con huesos de más de 4.000 monjes capuchinos. Es un sitio un tanto macabro pero increíblemente fascinante, que nos recuerda el paso del tiempo y la fragilidad de la vida.
Este lugar no es solo curioso por sus huesos si no que alberga en sus naves obras como un San Francisco de Caravaggio.
Su precio en taquilla ronda los 10€
Es un pasaje muy poco conocido en Roma, ubicado cerca de Campo de’ Fiori, que conecta Piazza del Biscione con la Via di Grottapinta.
Es un pasaje cubierto con una bóveda pintada con frescos del siglo XVI, que representan a la Virgen y otros motivos religiosos.
Cerca de Campo de’ Fiori se esconde este pequeño patio al que se accede por un arco discreto en Via del Pellegrino. Dentro encontrarás un rincón encantador, con casas de colores, escaleras externas y balcones con plantas. Parece un pedacito de aldea en medio de la gran ciudad.
Una joya escondida cerca de la Fontana di Trevi. Es un patio cubierto con vidrieras y frescos del siglo XIX, dedicado a exaltar la figura femenina. Pasa desapercibido porque está en un edificio de oficinas, pero al entrar parece un palacio secreto
Son cuatro fuentes situadas en las esquinas de la intersección entre Via delle Quattro Fontane y Via del Quirinale.
Cada fuente está dedicada a una figura distinta:
Una representa al Tíber, río de Roma.
Otra al Arno, río de Florencia.
Y las otras dos a Diana y Juno, divinidades clásicas.
Entre las estatuas más impresionantes de Roma está el Coloso de Constantino, aunque hoy solo se conservan sus fragmentos, se ha conseguido una muy fiel reconstrucción . Este gigantesco retrato del emperador formaba parte de la Basílica de Majencio en el Foro Romano.
*Se trata de una obra temporal: la réplica estará expuesta al menos hasta finales de 2025 en el jardín de Villa Caffarelli. No hay confirmación de que vaya a quedarse permanentemente ahí.
Si visitas alguno de estos lugares, trata de hacerlo a pie o en transporte público: muchas veces el encanto está también en perderse por las calles romanas y descubrir cafeterías, plazas pequeñas y rincones llenos de historia que no aparecen en las guías.